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Futuro Blanco y Negro

Nunca lo pensé. O si lo pensé, no le puse demasiado énfasis a la reflexión.

Viendo el documental de Steven Fry: "The Secret Life of the Manic Depressive" (La vida secreta del maníaco depresivo), aparecía una mujer que pasaba los 50's, y que contaba todo lo que había pasado en su vida. En un momento le preguntaban si se imaginaba el futuro. Cómo se imaginaba el futuro. Si podía imaginarse el futuro. Dijo que no. Que no. Y que no.

Me lo pregunté yo misma: ¿puedo imaginarme el futuro? ¿Cómo me imagino el futuro?

Me respondí: No. Y de ninguna forma.

Hoy, viendo un show a la noche, un personaje cuya estabilidad mental deja que desear, disparó el mismo pensamiento, o, mejor dicho, disparó la respuesta: creo que me veo en el futuro como a una mujer frágil a la que van a tener que cuidar, medicar y que va a delirar de vez en cuándo. Quizás alguna vez luche por no estar internada, quizás mi hijx, si tengo, luche por mí. Pero no puedo ver más allá de eso. Me veo una vieja confundida y enferma. Creo que prefiero no mirar, al menos por ahora.

Intimidante

La sola idea de lo que pasaría sin toda la medicación que meto en mi cuerpo me aterra. O peor aún, la imagen de la cantidad de medicación que requiere mi sistema para estar así. Eso me parece absolutamente pavoroso.
Por día (en dos tomas, separados estratégicamente):

Alprazolam: 4 mg
Lamotrigina: 400 mg
Quetiapina: 200 mg
Escitalopram: 10 mg
Topiramato: 100 mg
Zolpidem: 10 mg

Como dije, intimidante.
Y aun así, con todo, en estos meses, todavía busco un poco de paz. Los miligramos se modifican, las drogas cambian, los sentidos se agudizan, las sensaciones se reproducen. Y aun así, de octubre a esta parte, no encuentro la paz que necesito. Por alguna extraña razón, en algunos momentos de des-lucidez, mi mente tampoco la quiere. Y no sé por qué.

Ah. Me olvidaba del antiácido:

Ranitidina: 150 mg  a discreción.

A veces me pregunto si mi estómago vino preparado para esto. Diecisiete años de medicación sin descanso... Quién lo hubiera pensado.

Ok. Estoy tornándome melancólica a una velocidad récord. Ok