Después de una semana ciclando como un lava-secarropas que centrifuga sin parar, fui no sólo a E. sino a la endocrinóloga.
Finalmente, el cortisol que tannto parecía preocuparles dio perfecto por lo cual espero que ya no me molesten más con eso. Por suerte, me subió un poco la levotiroxina. Mi dosis es ahora 62,5 mg/día. Cuán ridícula es esa dosis?
Con E. hablé de cómo me siento en todo sentido. La violencia que me invade a veces, la brusquedad de mis respuestas, la irritabilidad dentro de la depresión.. Ella me preguntó si estaba deprimida. Le contesté que no estaba deprimida en el sentido de querer quedarme tirada en la cama. Me sentía mal, tenía pensamientos depresivos pero agitados, y es horrible ese estado mixto.
Me dijo que iba a bajarme la dosis de venlafaxina, porque podía provocar ciclados rápidos como los que estoy experimentando, y que además como me subieron la levotiroxina, eso va a ayudar a estabilizar mi ánimo. Y esto, con vistas a poder quitar el antidepresivo y quedarnos con los estabilizadores. Ok, como quieras.
Van... 2 días. No puedo decir que ha bajado mi nivel de agresividad. Sigo igual, saltando por cosas tontas, y haciendo un mundo de ellas, con la diferencia de que me siento un poco más apática, quizás algo más depresiva y sin ganas de levantarme a trabajar mañana lunes.
E. me dijo que la llame cualquier cosa. Y la veré el viernes y no dentro de 15 días. En fin. Parece como si siempre que estoy en un momento bueno en lo laboral, salta esto en mí, me ataca el estrés y esto de "noquierotrabajarrrrr" y todo eso. La última vez tuve que tomarme 1 mes de licencia. No puedo ver nada de positivo en mi trabajo. I'm stuck.
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Stuck
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Yo-Yo
on lunes, 4 de marzo de 2013
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Todo se vuelve tan.... "tan"
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Yo-Yo
on domingo, 24 de febrero de 2013
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Y la volví a ver a E.
Y en los días que precedieron a mi visita, cada vez más peleaba con mi madre. Me sentía violenta. Bueno, ya lo he descripto.
E. pensó y me dijo que entonces volvamos a subir la Lamotrigina, pero luego de escucharme, dijo que mejor sería dejarla como está y subir la Quetiapina, que estaba en 300mg por noche y pasarla a 400mg.
Pensar que tan sólo hace... 4 años? tomaba 125mg y le pedí poder volver a los 100mg que tomaba originalmente en ese momento porque me daba mucho sueño y estaba de vacaciones con mi pareja en ese entonces y no podía sentirme bien. Cuatro años más tarde tomo cuatro veces más droga.
Los primeros dos días pensé que no iba a poder hacerlo. Me dormía demasiado. Pasó el tercer día y estoy perfecta. Como si nada. De hecho estoy muy MUY agitada. Con mucho odio; de pronto salto por nada, tengo ganas de mandar a todos a la mierda, simplemente de huir, de correr lejos de todo y todos. De dejar todo.
No quiero seguir trabajando donde trabajo. Es sinceramente insalubre y nunca me sentí así. Se lo dije a E. y me dijo que mejor no tomemos decisiones apresuradas ahora. Pero de verdad que no lo aguanto. Me está afectando demasiado. Me siento como si trabajar allí, cuando me despierto al día siguiente, hubiera sido una pesadilla, hubiera soñado feo y en realidad fuera como era antes, pero no, es como es, es una realidad fea y abrumadora. Me abruma igualmente el hecho de buscar otro trabajo. Es una incertidumbre horrorosa que no sé si podría soportar ahora.
Y es entonces cuando me doy cuenta de que estoy pasando un momento malo. De que esa ligera hipomanía que empezó, que luego devino en acomodar la Lamotrigina y siguió con un pequeño bajón y luego devino en este horroroso monstruo mixto, es, en efecto un momento difícil. Y me doy cuenta en estas cosas.
Me doy cuenta cuando empiezo a encontrarme a mí misma pensando en tomar más medicación para dormir. O cuando empiezo a pensar en que no voy a poder ser nada en la vida, que todo va a pasar por donde pasa ahora y que voy a ser mediocre. Y que me voy a quedar estancada donde estoy, con suerte. Y entonces, no deseo eso, no quiero vivir de esa forma. Y el espiral se inclina, se hace más pronunciado. Y todo se oscurece, a pesar de que las luces estén encendidas. Y todo se vuelve horrible.
Así estoy. Y pensé que no estaba "tan" así. Pero resulta que sí. E. va a recibir una llamada antes de tiempo.
Y en los días que precedieron a mi visita, cada vez más peleaba con mi madre. Me sentía violenta. Bueno, ya lo he descripto.
E. pensó y me dijo que entonces volvamos a subir la Lamotrigina, pero luego de escucharme, dijo que mejor sería dejarla como está y subir la Quetiapina, que estaba en 300mg por noche y pasarla a 400mg.
Pensar que tan sólo hace... 4 años? tomaba 125mg y le pedí poder volver a los 100mg que tomaba originalmente en ese momento porque me daba mucho sueño y estaba de vacaciones con mi pareja en ese entonces y no podía sentirme bien. Cuatro años más tarde tomo cuatro veces más droga.
Los primeros dos días pensé que no iba a poder hacerlo. Me dormía demasiado. Pasó el tercer día y estoy perfecta. Como si nada. De hecho estoy muy MUY agitada. Con mucho odio; de pronto salto por nada, tengo ganas de mandar a todos a la mierda, simplemente de huir, de correr lejos de todo y todos. De dejar todo.
No quiero seguir trabajando donde trabajo. Es sinceramente insalubre y nunca me sentí así. Se lo dije a E. y me dijo que mejor no tomemos decisiones apresuradas ahora. Pero de verdad que no lo aguanto. Me está afectando demasiado. Me siento como si trabajar allí, cuando me despierto al día siguiente, hubiera sido una pesadilla, hubiera soñado feo y en realidad fuera como era antes, pero no, es como es, es una realidad fea y abrumadora. Me abruma igualmente el hecho de buscar otro trabajo. Es una incertidumbre horrorosa que no sé si podría soportar ahora.
Y es entonces cuando me doy cuenta de que estoy pasando un momento malo. De que esa ligera hipomanía que empezó, que luego devino en acomodar la Lamotrigina y siguió con un pequeño bajón y luego devino en este horroroso monstruo mixto, es, en efecto un momento difícil. Y me doy cuenta en estas cosas.
Me doy cuenta cuando empiezo a encontrarme a mí misma pensando en tomar más medicación para dormir. O cuando empiezo a pensar en que no voy a poder ser nada en la vida, que todo va a pasar por donde pasa ahora y que voy a ser mediocre. Y que me voy a quedar estancada donde estoy, con suerte. Y entonces, no deseo eso, no quiero vivir de esa forma. Y el espiral se inclina, se hace más pronunciado. Y todo se oscurece, a pesar de que las luces estén encendidas. Y todo se vuelve horrible.
Así estoy. Y pensé que no estaba "tan" así. Pero resulta que sí. E. va a recibir una llamada antes de tiempo.
Mixta
Publicó
Yo-Yo
on lunes, 11 de febrero de 2013
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lamotrigina,
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Y así fue como la vi a E.
Y hablamos de lo que hablaba en la última entrada. Y de que mis episodios son así: primero hipomanía en primavera, ajustamos medicación, después depresión, ajustamos medicación y después de un episodio mixto o algo así, en general me estabilizo.
Me dijo que entonces vamos avanzando porque esta vez no fue en primavera sino más tarde, que se están espaciando. Le recordé que el último episodio duró más de un año y terminó más o menos el verano pasado, hace un año con lo cual haría, precisamente un año que no tengo un episodio.
Me dijo que, entonces, si no me "des-deprimía" para el fines de fin de semana, que volviera a agregar los 100mg de Lamotrigina. Y que cualquier cosa la llamase.
El problema, ahora, es el siguiente: no me deprimí más de lo que estaba; de hecho empecé a sentirme bastante mejor, con lo cual empecé a divertirme y dije: "Wow, hipomanía y con 100mg menos? Cool!". Ahora, el "temita" es que estoy agresiva. Estoy ansiosa. Duermo porque tengo bastante sueño, pero a horas que no debería dormir, o cuando me place. Pero puedo tranquilamente quedarme hasta las 7 y media de la mañana, con toda la medicación encima sin inmutarme. *Deseo* hacerlo. Pienso en hacer cosas, como salir a vagar por las calles con música fuerte o cortar mi viejo acolchado de plumas (luego de ver un video desgarrador de cómo es que hacen los objetos de plumas de ganso) y destrozarlo.. pero mi maldito control de impulsos, que no es mío, sino que está controlado por algún químico que "hace las veces de.." (del que en realidad me falta, porque lo bien que hace), me inhibe para que haga esas cosas, que en realidad haría sin ningún problema. Cosas que sé que no son... "normales"? "Correctas", digamos, pero que las haría de todas formas, si no tuviera este filtro farmacológico que aún conservo en alguno de los 5 medicamentos que tomo diariamente y del cual realmente deseo deshacerme. ¿Por qué? Porque una parte de mí NO desea ese filtro! Simplemente una parte de mí desea fervientemente hacer lo que quiera, aún cuando sabe que no es correcto y que puede traer consecuencias. A esa parte de mí no le importa. Y entonces, me pregunto: si ahora sé discernir pero deseo hacerlo de todas formas, ¿hasta cuándo podré contener ese deseo? ¿Cuándo será más fuerte el deseo y el químico sintético no será suficiente? ¿Llegaré a pedir ayuda a quien corresponde, ya que no tengo, en este momento, una amiga en quien realmente confiar, y con quien confronto y choco en estos momentos es precisamente, con mi madre? ¿Debería tener o hacerme de una amiga que sepa de qué se trata, aun cuando ella sea del trabajo y mientras conservo este instinto de auto-preservación?
Demasiadas preguntas, demasiada agitación en mi mente y sin embargo, me gusta. No lo puedo evitar. Me gusta, me hace sentir incómoda, me incomoda, y me vuelve a gustar. Éste es un estado mixto entrando es su esplendor y creo que sería un buen momento para llamar a E.
Y hablamos de lo que hablaba en la última entrada. Y de que mis episodios son así: primero hipomanía en primavera, ajustamos medicación, después depresión, ajustamos medicación y después de un episodio mixto o algo así, en general me estabilizo.
Me dijo que entonces vamos avanzando porque esta vez no fue en primavera sino más tarde, que se están espaciando. Le recordé que el último episodio duró más de un año y terminó más o menos el verano pasado, hace un año con lo cual haría, precisamente un año que no tengo un episodio.
Me dijo que, entonces, si no me "des-deprimía" para el fines de fin de semana, que volviera a agregar los 100mg de Lamotrigina. Y que cualquier cosa la llamase.
El problema, ahora, es el siguiente: no me deprimí más de lo que estaba; de hecho empecé a sentirme bastante mejor, con lo cual empecé a divertirme y dije: "Wow, hipomanía y con 100mg menos? Cool!". Ahora, el "temita" es que estoy agresiva. Estoy ansiosa. Duermo porque tengo bastante sueño, pero a horas que no debería dormir, o cuando me place. Pero puedo tranquilamente quedarme hasta las 7 y media de la mañana, con toda la medicación encima sin inmutarme. *Deseo* hacerlo. Pienso en hacer cosas, como salir a vagar por las calles con música fuerte o cortar mi viejo acolchado de plumas (luego de ver un video desgarrador de cómo es que hacen los objetos de plumas de ganso) y destrozarlo.. pero mi maldito control de impulsos, que no es mío, sino que está controlado por algún químico que "hace las veces de.." (del que en realidad me falta, porque lo bien que hace), me inhibe para que haga esas cosas, que en realidad haría sin ningún problema. Cosas que sé que no son... "normales"? "Correctas", digamos, pero que las haría de todas formas, si no tuviera este filtro farmacológico que aún conservo en alguno de los 5 medicamentos que tomo diariamente y del cual realmente deseo deshacerme. ¿Por qué? Porque una parte de mí NO desea ese filtro! Simplemente una parte de mí desea fervientemente hacer lo que quiera, aún cuando sabe que no es correcto y que puede traer consecuencias. A esa parte de mí no le importa. Y entonces, me pregunto: si ahora sé discernir pero deseo hacerlo de todas formas, ¿hasta cuándo podré contener ese deseo? ¿Cuándo será más fuerte el deseo y el químico sintético no será suficiente? ¿Llegaré a pedir ayuda a quien corresponde, ya que no tengo, en este momento, una amiga en quien realmente confiar, y con quien confronto y choco en estos momentos es precisamente, con mi madre? ¿Debería tener o hacerme de una amiga que sepa de qué se trata, aun cuando ella sea del trabajo y mientras conservo este instinto de auto-preservación?
Demasiadas preguntas, demasiada agitación en mi mente y sin embargo, me gusta. No lo puedo evitar. Me gusta, me hace sentir incómoda, me incomoda, y me vuelve a gustar. Éste es un estado mixto entrando es su esplendor y creo que sería un buen momento para llamar a E.
Mixto? Ciclado rápido? Centrifugado?
Publicó
Yo-Yo
on jueves, 22 de noviembre de 2012
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trabajo
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Amanece otra vez. Como si fuera a dejar de hacerlo.
¿Mixta? ¿Cicladora ultra-rápida, como alguna vez lo fui, con síntomas no tan marcados?
Sólo sé que en algunos momentos, me siento bien, muy bien. Me siento satisfecha. Sin embargo, ya no me siento tan pero tan viva como lo sentía hace dos semanas. Y en otros momentos, como ahora, me siento triste. Sin razón alguna. Simplemente leo Facebook, miro la vida de los demás, cómo pasa delante de mis ojos, cómo sueño que estoy embarazada porque una de mis amigas está embarazada y a mí se me acaba el tiempo para tener un embarazo saludable, y me siento triste.
Pienso en lo "screwed up" que estoy... en el tiempo que ha pasado sin estar con alguien, en cómo ni siquiera recuerdo lo que se siente estar con alguien, en que no sé si me gustaría estar con alguien y en que, además de todo, no la tengo tan fácil como todo el mundo encontrando a ese alguien. No porque le tenga miedo al qué dirán. No porque la gente que me quiere no sepa que me gustan las chicas. Simplemente porque la cantidad de chicas a las que le gustan las chicas es menos que la cantidad de chicos a las que le gustan las chicas. Sencillo.
Y a veces pienso lo siguiente: he nacido mujer, atea (de familia mixta, mitad católica, mitad judía pero soy atea), lesbiana, bipolar. ¡Vaya karma! Vaya uno a saber qué habré hecho en mi vida anterior por lo cual ahora estoy limpiando mi existencia y a mucha honra. Pero a veces, alguna de esas cosas no se torna sencillo. Y sobre todo, lo que no se torna sencillo es la última parte. Lo demás, es un detalle a estas alturas.
Y pienso en el trabajo, en cómo no estoy bien paga, pero sé que tengo que estar agradecida por haberlo mantenido por 6 años y medio y estar en una posición de bastante responsabilidad y poder ser eficiente. Pero así y todo, el hecho de vivir con mis padres me pesa. Y la gente no lo comprende. Y como la salud mental aquí es bastannnte tabú, a menos que seas parte de mis amigos más íntimos, no sabrás lo que me sucede. Ya confié y me lastimaron de forma bastante desagradable. Y también está la otra situación: contar que sos bipolar y que la persona diga: "Ah, mi madre/hermano/etc. es bipolar también" y luego, con el tiempo (porque una no es estúpida), te das cuenta de que es mentira. No hay necesidad.
Me quedé dormida. Nunca me quedo dormida, pero me quedé dormida y me desperté media hora antes de mi clase. Me vestí volando, preparé mis libros, comí una rodaja de pan y salí corriendo. Llegué 10 minutos tarde pero no pasó nada. Debí comprar el almuerzo después y comerlo en el escritorio de la oficina (algo que SÉ que no se debe hacer) cuando volví. Pero últimamente, preparo dos despertadores y sigo durmiendo durante 1 hora más mientras suenan, aún cuando he dormido 7 horas.
Estoy empezando a sentir ese malestar, ese hastío hacia todo, hacia el mundo y la gente en general. Sé que tuve una pequeñísima hipomanía que mi psiquiatra no llegó a ver ni evaluar y como siempre, luego de eso, precede episodio mixto o caída.
Y podría seguir y seguir, total, mientras tanto amanece y no tengo ganas de dormir ni de darme mi baño, ni nada, pero sé que mañana, mal que me pese, trabajo y *debo* irme a la cama.
En fin, la vida de una mujer atea, lesbiana y bipolar. Ah! Y soy vegetariana. Bingo!
¿Mixta? ¿Cicladora ultra-rápida, como alguna vez lo fui, con síntomas no tan marcados?
Sólo sé que en algunos momentos, me siento bien, muy bien. Me siento satisfecha. Sin embargo, ya no me siento tan pero tan viva como lo sentía hace dos semanas. Y en otros momentos, como ahora, me siento triste. Sin razón alguna. Simplemente leo Facebook, miro la vida de los demás, cómo pasa delante de mis ojos, cómo sueño que estoy embarazada porque una de mis amigas está embarazada y a mí se me acaba el tiempo para tener un embarazo saludable, y me siento triste.
Pienso en lo "screwed up" que estoy... en el tiempo que ha pasado sin estar con alguien, en cómo ni siquiera recuerdo lo que se siente estar con alguien, en que no sé si me gustaría estar con alguien y en que, además de todo, no la tengo tan fácil como todo el mundo encontrando a ese alguien. No porque le tenga miedo al qué dirán. No porque la gente que me quiere no sepa que me gustan las chicas. Simplemente porque la cantidad de chicas a las que le gustan las chicas es menos que la cantidad de chicos a las que le gustan las chicas. Sencillo.
Y a veces pienso lo siguiente: he nacido mujer, atea (de familia mixta, mitad católica, mitad judía pero soy atea), lesbiana, bipolar. ¡Vaya karma! Vaya uno a saber qué habré hecho en mi vida anterior por lo cual ahora estoy limpiando mi existencia y a mucha honra. Pero a veces, alguna de esas cosas no se torna sencillo. Y sobre todo, lo que no se torna sencillo es la última parte. Lo demás, es un detalle a estas alturas.
Y pienso en el trabajo, en cómo no estoy bien paga, pero sé que tengo que estar agradecida por haberlo mantenido por 6 años y medio y estar en una posición de bastante responsabilidad y poder ser eficiente. Pero así y todo, el hecho de vivir con mis padres me pesa. Y la gente no lo comprende. Y como la salud mental aquí es bastannnte tabú, a menos que seas parte de mis amigos más íntimos, no sabrás lo que me sucede. Ya confié y me lastimaron de forma bastante desagradable. Y también está la otra situación: contar que sos bipolar y que la persona diga: "Ah, mi madre/hermano/etc. es bipolar también" y luego, con el tiempo (porque una no es estúpida), te das cuenta de que es mentira. No hay necesidad.
Me quedé dormida. Nunca me quedo dormida, pero me quedé dormida y me desperté media hora antes de mi clase. Me vestí volando, preparé mis libros, comí una rodaja de pan y salí corriendo. Llegué 10 minutos tarde pero no pasó nada. Debí comprar el almuerzo después y comerlo en el escritorio de la oficina (algo que SÉ que no se debe hacer) cuando volví. Pero últimamente, preparo dos despertadores y sigo durmiendo durante 1 hora más mientras suenan, aún cuando he dormido 7 horas.
Estoy empezando a sentir ese malestar, ese hastío hacia todo, hacia el mundo y la gente en general. Sé que tuve una pequeñísima hipomanía que mi psiquiatra no llegó a ver ni evaluar y como siempre, luego de eso, precede episodio mixto o caída.
Y podría seguir y seguir, total, mientras tanto amanece y no tengo ganas de dormir ni de darme mi baño, ni nada, pero sé que mañana, mal que me pese, trabajo y *debo* irme a la cama.
En fin, la vida de una mujer atea, lesbiana y bipolar. Ah! Y soy vegetariana. Bingo!
Hipo!
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Yo-Yo
on miércoles, 7 de noviembre de 2012
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Simplemente amanece, miro CSI: NY, no tengo sueño, tengo mil cosas en la mente y hace un rato escuchaba E.S. Posthumus - Nara musicalizando un video de la BBC sobre el planeta Tierra y me sacó lágrimas y me hizo sentir extremadamente viva.
Esto equivale, como vengo sospechando hace varios días y supongo yo, claro, al principio de una ¿dulce? y pequeña hipomanía.
De a ratos ese sentimiento de libertad porque todo está bien en la vida.
En otros ese sentimiento de frustración porque no encuentro qué cantar o qué idea realizar en mi producción final para fotografía. Y entonces pienso: "No, 'estoy mixta'". Pero quizás, de tantas ideas en la mente, de tantas canciones, no puedo elegir una. Y es lo más probable. Y de tanta información, estoy retrocediendo en el conocimiento en Foto. No entiendo un carajo. Sinceramente. Me veo recursando Iluminación en el verano para poder entender bien.
Sigue amaneciendo -como si fuera a dejar de hacerlo porque yo lo noto- y sigo pensando en toda las cosas que tengo que hacer, en que debo levantarme a tal o cuál hora, pero que el lunes había dormido 3 horas y media y sin embargo no tenía sueño.
Que nunca tengo ganas de escribir en los blogs, pero ahora sí. Que una cucaracha voladora entró por la ventana de mi casa y me dio pena ver cómo pataleaba patas para arriba en el piso, me dio pena agarrarla con papel y tirarla al inodoro. Pero sobre todo, y ante las bromas de mi padre, que me decía, "cuidado que va a saltar y te va a morder la cola!", me reí y le dije que no me daba asco. Porque no me daba asco.
Hace demasiado calor. Es "primavera", son las 5 y media de la mañana y hay 26 grados.
¿Mencioné que no tengo ganas de irme a dormir?
¿Mencioné que últimamente, me duele el pecho en los horarios más extraños?
¿Mencioné que no fui a mi cita con mi psiquiatra el viernes pasado y ahora debo llamarla para ver cuándo la veo porque, como decía, siento que estoy hipomaníaca?
Sí, lo mencioné. Pero hablo y hablo y no dejo de hablar. Y es cuestión de tiempo que la gente lo note. Estoy más ingeniosa con los alumnos, con la gente en general. Es cuestión de tiempo que pase de "ingeniosa" a "cargosa" o "inadecuada".
¿Por qué tengo que ser tan consciente y no puedo disfrutar de mi hipomanía en paz? Hasta en estos estados soy responsable. Es la historia de mi vida.
Esto equivale, como vengo sospechando hace varios días y supongo yo, claro, al principio de una ¿dulce? y pequeña hipomanía.
De a ratos ese sentimiento de libertad porque todo está bien en la vida.
En otros ese sentimiento de frustración porque no encuentro qué cantar o qué idea realizar en mi producción final para fotografía. Y entonces pienso: "No, 'estoy mixta'". Pero quizás, de tantas ideas en la mente, de tantas canciones, no puedo elegir una. Y es lo más probable. Y de tanta información, estoy retrocediendo en el conocimiento en Foto. No entiendo un carajo. Sinceramente. Me veo recursando Iluminación en el verano para poder entender bien.
Sigue amaneciendo -como si fuera a dejar de hacerlo porque yo lo noto- y sigo pensando en toda las cosas que tengo que hacer, en que debo levantarme a tal o cuál hora, pero que el lunes había dormido 3 horas y media y sin embargo no tenía sueño.
Que nunca tengo ganas de escribir en los blogs, pero ahora sí. Que una cucaracha voladora entró por la ventana de mi casa y me dio pena ver cómo pataleaba patas para arriba en el piso, me dio pena agarrarla con papel y tirarla al inodoro. Pero sobre todo, y ante las bromas de mi padre, que me decía, "cuidado que va a saltar y te va a morder la cola!", me reí y le dije que no me daba asco. Porque no me daba asco.
Hace demasiado calor. Es "primavera", son las 5 y media de la mañana y hay 26 grados.
¿Mencioné que no tengo ganas de irme a dormir?
¿Mencioné que últimamente, me duele el pecho en los horarios más extraños?
¿Mencioné que no fui a mi cita con mi psiquiatra el viernes pasado y ahora debo llamarla para ver cuándo la veo porque, como decía, siento que estoy hipomaníaca?
Sí, lo mencioné. Pero hablo y hablo y no dejo de hablar. Y es cuestión de tiempo que la gente lo note. Estoy más ingeniosa con los alumnos, con la gente en general. Es cuestión de tiempo que pase de "ingeniosa" a "cargosa" o "inadecuada".
¿Por qué tengo que ser tan consciente y no puedo disfrutar de mi hipomanía en paz? Hasta en estos estados soy responsable. Es la historia de mi vida.






